Mirando la realidad de nuestro
país uno se puede poner triste ante tanto atropello a la gente y la falta de
respuesta a los derechos de la gente por
parte de las autoridades del Gobierno. (El gobierno es ejercido por los poderes
Legislativo, Ejecutivo y Judicial.-. Art 3 Constitución Nacional), uno se puede
quedar sin esperanzas, sin alegrías
Pero, reflexionando muy bien sobre el tema, hoy me puse alegre, contento. Si, aunque suene contradictorio, en la contradicción existen las salidas.
Hay un pueblo que se moviliza y un DESgobierno (Nuevo Rumbo) que usa la
fuerza bruta para reprimir al pueblo. Cuando se usa la “fuerza bruta” es un simple
gesto de mucha “debilidad”, un hecho simbólico de ausencia de rumbo.
Parece un contrasentido, una
gran contradicción, pero hay que estar
alegres y esperanzados.
Se debe y se puede cambiar,
transformar nuestro país!
Unidos en nuestra diferencias
de estrategias en muchos casos, pero articulados y movilizados con acciones
concretas se puede transformar este país en lo que soñamos y queremos para
todos y todas (Ñande) y no solo para unos cuantos (Ore Kuete).
En nuestra
aparente debilidad (hasta aglutinar y lograr un gran acuerdo de acción de los sectores populares) como pueblo esta nuestra fuerza, avancemos en esta dirección!
Hagamos que el Paraguay
cambie, se transforme con alegría y esperanza!