Versión paraguaya del cuento de PINOCHO
En un rincón muy especial de Paraguay, donde los lapachos florecen en un espectáculo de colores y los tererés se disfrutan bajo la sombra de los árboles, se cuenta una versión única del clásico cuento de Pinocho.
Aquí, nuestro querido Pinocho no es una marioneta cualquiera, sino tallado de la madera de palo santo, conocida por sus propiedades mágicas y su aroma embriagador. Geppetto, un habilidoso carpintero guaraní, sueña con que su creación pueda bailar al ritmo de la polka paraguaya y compartir tereré con los vecinos. Una noche, bajo el resplandor de la luna llena y el parpadeo de las luciérnagas, un hada escucha el deseo de Geppetto y da vida a Pinocho.
Pero este Pinocho es travieso y curioso, con un apetito insaciable por la sopa paraguaya y el chipá guazú. En sus aventuras, se encuentra con personajes tan coloridos como él: un zorro astuto que intenta venderle billetes de la lotería "que seguro ganan", y un gato con botas que en realidad prefiere las alpargatas. Juntos, recorren las calles empedradas de Asunción, se pierden entre los puestos del Mercado 4, y hasta se aventuran a navegar en canoa por el río Paraguay.
En cada travesía, Pinocho aprende valiosas lecciones sobre la honestidad, la generosidad y la importancia de la amistad. Y aunque a veces su nariz crece más rápido que el lapacho en primavera, su corazón es tan grande como el río que atraviesa su tierra.
Al final de esta versión paraguaya, Pinocho no solo se convierte en un niño de carne y hueso, sino en un verdadero hijo del Guairá, con el alma llena de música y el espíritu tan vibrante como el carnaval de Encarnación. Y así, entre risas y danzas, Pinocho y Geppetto viven felices, compartiendo historias y chipas con todos los que pasan por su acogedora casa de madera a orillas del lago Ypacaraí.
¡Con ayuda de Inteligencia Artificial!

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